domingo, 1 de junio de 2008

EL CONCEPTO DE REGIÓN: DIFERENTES ENFOQUES

Por Ariadna Sanchez

En busca de una historia naciona

En mi primer intento por acercarme a la historia de México, cuando esperaba encontrarme con la historia nacional que tanto se esforzaron en crear los mexicanos del siglo XIX, cuando esperaba encontrarme con un TODO homogéneo, me encontré con una realidad en PARTES, en donde cada PARTE se descubrió a sí misma como un TODO con sus respectivas PARTES. En palabras de Luis González y González, descubrí “…los miles de Méxicos (…), los many Méxicos (…), los multi-Méxicos”[1].

Así terminó mi búsqueda de una historia nacional. ¿Cómo construir UNA HISTORIA nacional, que implica homogeneidad y homogenización, sobre un país heterogéneo? ¿Cómo construir una historia para “un país de entrañas particularistas que revela muy poco de su ser cuando se le mira como unidad nacional, que hay que verlo microscópicamente”? [2] Y es que si se es analítico al leer algo sobre la historia de México, se caerá en la cuenta de que desde antes de la llegada de los españoles hasta nuestros días, el territorio mexicano ha sido casa de diferentes cosmovisiones. Los mexicanos nunca han sido un pueblo con la misma tendencia de pensamiento, y mucho menos de acción. Los matices con que está pintada nuestra sociedad se reflejan en la historia que de ella se ha escrito, y también de la que no.

Lo anterior me hizo descubrir que cualquier estudio histórico de México debe tomar en cuenta esta heterogeneidad de sus partes, prestando atención a los elementos definitorios de cada México, sin intentar dar una explicación global o general de tales. Es decir, como dice Luis González, a México hay que verlo ‘microscópicamente”.

El hallazgo de “multi-Méxicos” y el encuentro con lo regional

Pero, ¿qué tan microscópicamente debía hacerse el estudio de México? ¿Cuáles eran los microelementos en los que debía concentrarse mi atención? Una primera deducción me llevó a pensar en los estados, o los municipios, quizás las localidades, o las ciudades, o los pueblos, o las comunidades. Es decir, tomar como partida la DIVISIÓN POLÍTICA del país. Pero en este intento descubrí un nuevo fenómeno: los hechos, los sucesos, los procesos históricos, los fenómenos socioculturales, etc., no respetan fronteras político-administrativas. La sociedad, la cultura, la economía, el actuar de los hombres, no siempre se circunscribe a límites territoriales preestablecidos.

Ante tal situación, surgió una nueva cuestión: ¿qué sucede cuando el estudio microscópico implica microelementos que no responden a delimitaciones o configuraciones político-administrativas preestablecidas? Explicación: un estado, un municipio, una localidad, una ciudad, un pueblo, son “áreas geográficas bien delimitadas”, bien definidas, que responden a una necesidad de control y administración; son una creación premeditada y bien planeada por el Estado. En palabras de Robert Sack, estos microelementos bien pueden concebirse como territorios específicos. [3]

Entonces, ¿qué sucede cuando nuestro microelemento no se pude definir como un territorio específico? ¿Qué sucede cuando el estudio microscópico implica espacios geográficos y culturales no correspondientes con los límites políticos? Sucede que aparece un nuevo concepto: la región. Pero, ¿qué es la región? Para esta pregunta todavía no hay respuesta. Lo único que se sabe es que precisamente una región no debe entenderse como un espacio geográfico definido, delimitado e inmutable. La región, como diría Eric Van Young, es una idea, una hipótesis a comprobar. Así surge la región como una OPCIÓN METODOLÓGICA para el estudio de una realidad. Pero, la pregunta sigue estando en pie: ¿qué es la región?

Antes de intentar plantear las posibles respuestas, es necesario mencionar que la conceptualización y la definición de lo regional variarán según la disciplina del que teoriza. Es decir, la región de un geógrafo no será la misma que la de un economista, y la de este último diferirá del concepto que de la región haga el sociólogo. En palabras burdas: cada quien habla como le va en la feria. Sin embargo, y como menciona George Pierre: “las diferencias de conceptos se refieren (…) a los ‘puntos de vista’ más que a los objetos, los métodos de investigación”.[4]

En busca de una definición de lo regional

Inicio con una idea que George Pierre plantea acerca de la región, y que me parece clave:

“[la región es una] Porción de espacio terrestre’, cualquiera que sea el enfoque bajo el que se le considere y la utilidad que se le atribuya, la región constituye, siempre, un fenómeno geográfico”.[5]

Para complementar, el autor sugiera:

“la presencia del ser humano en los espacios naturales genera transformaciones (…); como resultado de esta intervención surge un complejo de relaciones (…) que le dan expresión e identidad a una región.[…] Puesto que la región es un organismo humano, su estudio sitúa en el primer plano el conocimiento de los hombres”.[6]

Entonces, haciendo uso de las ideas de Pierre y citando a Van Young, establezco la primera conclusión: la región busca “ubicar las congruencias del espacio físico con el social”.[7] Así pues, la región no debe supeditarse al área geográfica ya que, aún cuando de cierta forma implica un espacio, éste no debe entenderse como algo inmutable o preestablecido. Parafraseando a Pierre y a Van Young, las regiones son organismos complejos y vivos que se desarrollan y evolucionan y sus fronteras no necesitan ser impermeables. Más aún, las regiones son el producto del vivir cotidiano del hombre. Éste, según sus requerimientos y su desarrollo, irá tomando de la naturaleza lo necesario para sobrevivir, irá transformando su entorno, ejercerá un trabajo que al final le dará forma a la región.

Pasando este punto de lo geográfico, creo importante pasar a lo siguiente: ¿cómo se construye, como se genera una región? Al respecto, cabe mencionar que, tanto Eric Van Young como George Pierre, definen a la región como el resultado de relaciones, interacciones e intercambios. ¿De qué tipo? El primer autor habla desde una perspectiva económica mientras que Pierre da preeminencia al carácter geográfico que implica lo regional. Así pues, cada autor construye a la región tomando en cuenta diferentes aspectos. Pero al fin de cuentas ambos coinciden en que la región se genera por las relaciones humanas.

George Pierre define a la región de la siguiente forma:

“Una región constituye sobre la tierra un espacio preciso pero no inmutable, inscrito en un marco natural dado, y que responde a tres características esenciales: los vínculos existentes entre sus habitantes, su organización en torno a un centro dotado de una cierta autonomía, y su integración funcional en una economía global. Es el resultado de una asociación de factores activos y pasivos de intensidades variables, cuya dinámica propia se encuentra en el origen de los equilibrios internos y de la proyección especial”. [8]

Por su parte, Eric van Young dice de la región:

“El concepto de región (…) es la ‘espacialización’ de una relación económica (…), un espacio geográfico con una frontera que lo delimita, la cual estaría determinada por el alcance efectivo de algún sistema cuyas partes interactúan más entre sí que los sistemas externos. Por un lado, la frontera no necesita ser impermeable y, por otro, no es necesariamente congruente con las divisiones políticas o administrativas”.[9]

Es importante mencionar que ambos autores mencionan al espacio geográfico como algo obvio de la región, pero al mismo tiempo también dejan ver la flexibilidad de éste. Por otro lado, y aún cuando sólo Van Young hace mención del término, una característica de ambas definiciones es la idea inmanente de la espacialización de relaciones que da carácter definitorio a la región. Como conclusión: la región es el resultado de la espacialización de relaciones económicas, sociales y culturales, ya que dichas relaciones son las que definirán el espacio geográfico.

Me parece oportuno hacer una crítica de ambos autores, ya que ambos proporcionan ideas importantes para una definición de la región, pero al mismo tiempo la limitan a su disciplina de estudio. Aunque a este respecto, George Pierre se caracteriza por plantear un estudio de lo regional en donde las diferentes disciplinas de las ciencias sociales son imprescindibles. En cambio, Eric Van Young se limita a plantear a la región como el producto de relaciones mercantiles, las cuales definirán las relaciones sociales y culturales.

Van Young menciona que es la teoría del emplazamiento central sobre la cual se construye el

análisis regional. Dicha teoría tiene como elemento principal la presencia o ausencia de actividad exportadora, es decir, de mercados externos. Como el mismo autor lo establece:

“[…] esta teoría ha sido definida como una teoría de la localización, tamaño, naturaleza y esparcimiento de conjuntos de actividad mercantil. […] En este sentido, las interconexiones de la red de intercambio son los hilos que mantienen unida a la sociedad. Y que mantienen unidas a las regiones. [...] Por lo tanto, es a la relaciones de mercado a quienes deberíamos mirar si quisiéramos entender la naturaleza de las regiones geohistóricas”.[10]

En cambio, Pierre deja ver su visión más amplia:

“[…] la región está formada por un entrecruzamiento o por una superposición de estructuras y de superestructuras cuyo análisis, incluso su disección, son los instrumentos son los instrumentos indispensables del conocimientos”.[11]

No limitándose a lo cuantitativo, Pierre menciona que para realizar un análisis regional es indispensable identificar y recurrir a cinco elementos de análisis: la población, en sus variables demográfica y social; los recursos y su utilización, que será el campo de acción de la población; el consumo, que informa sobre los resultados de la confrontación entre población-recursos; las relaciones exteriores, las cuales permiten juzgar sobre la integración de la región en el conjunto nacional o de sus relaciones con el mercado internacional; y la estructura geográfica, que permite hacer un análisis de las redes y los flujos producidos por los elementos anteriores. Así pues, el autor logra esquematizar los elementos clave de toda región, y a pesar de ser un científico social especializado en la geografía, deja ver la importancia que tienen las otras ramas sociales en la definición, teorización y análisis de lo regional.


Conclusiones

Los estudios regionales (“microscópicos”) no tienen como fin explicar los fenómenos globales, sino explicar los fenómenos concretos que le dan definición a lo general. Entender el desarrollo histórico de cada región proporciona por sí mismo la ruptura con paradigmas. La región es producto de las relaciones humanas, las cuales generarán fenómenos sociales, culturales, políticos, económicos, que le darán carácter y cuerpo a la región. La región, entonces, implica un espacio geográfico, ya que es en éste en donde se desarrolla la vida humana, pero no implica límites político-administrativos, ni coordenadas bien definidas, ni mucho menos es una creación premeditada y bien planeada (el caso del territorio específico, planteado por Sack).

Bibliografía

González y González, Luis. “Terruño, Microhistoria y Ciencias Sociales”. En Región e Historia en México (1700-1850). Métodos de Análisis Regional. México: Instituto Mora, Universidad Autónoma Metropolitana, 1991.

Pierre, George. “Métodos para el estudio de lo regional”. En Historia Regional, Formación Docente y Educación Básica en... México: Universidad Pedagógica Nacional, 1994.

Pierre, George. “La región en cuanto método de estudio de la geografía”. En Historia Regional, Formación Docente y Educación Básica en... México: Universidad Pedagógica Nacional, 1994.

Sack, Robert D. “El significado de la territorialidad”. En Región e Historia en México (1700-1850). Métodos de Análisis Regional. México: Instituto Mora, Universidad Autónoma Metropolitana, 1991.

Van Young, Eric. “Haciendo historia regional: consideraciones metodológicas y teóricas”. En Historia Regional, Formación Docente y Educación Básica en... México: Universidad Pedagógica Nacional, 1994.



[1] Luis González y González, “Terruño, Microhistoria y Ciencias Sociales”, en Región e Historia en México (1700-1850). Métodos de Análisis Regional (México: Instituto Mora, Universidad Autónoma Metropolitana, 1991): 26.

[2] Ibidem.

[3] Robert Sack define el terrotrio específico como el “resultado de estraegias para afectar, influir y controlar a la gente, a los elementos y a sus interrelaciones. (...) sus fronteras se usan para afectar el comportamiento de sus componentes controlando el acceso al mismo. (...)”. Adjunto a la definición de territorio específico, Sack a su vez define lo que es la territorialidad específica como “el intento de un individuo o grupo de afectar, influir o controlar la gente, elementos y sus relaciones, delimitando y ejerciendo un control sobre un área geográfica”. “La territorialidad específica es una estrategia que establece diferentes vías de acceso para disponer de la gente, de los recursos y su interrelación”. Ver_Robert D. Sack, “El significado de la territorialidad”, en Región e Historia en México (1700-1850). Métodos de Análisis Regional (México: Instituto Mora, Universidad Autónoma Metropolitana, 1991).

[4] George Pierre, “Métodos para el estudio de lo regional”, en Historia Regional, Formación Docente y Educación Básica en... (México: Universidad Pedagógica Nacional, 1994): 52.

[5] George Pierre, “La región en cuanto método de estudio de la geografía”, en Historia Regional, Formación Docente y Educación Básica en... (México: Universidad Pedagógica Nacional, 1994): 10.

[6] Ibidem.

[7] Eric van Young, “Haciendo historia regional: consideraciones metodológicas y teóricas”, en Historia Regional, Formación Docente y Educación Básica en... (México: Universidad Pedagógica Nacional, 1994): 61.

[8] George Pierre, “La región en cuanto método de estudio de la geografía”, en Historia Regional, Formación Docente y Educación Básica en... (México: Universidad Pedagógica Nacional, 1994): 12.

[9] Op.cit., 62.

[10] Eric van Young, “Haciendo historia regional: consideraciones metodológicas y teóricas”, en Historia Regional, Formación Docente y Educación Básica en... (México: Universidad Pedagógica Nacional, 1994): 65

[11] Ibid., 59.